viernes, 18 de septiembre de 2015

El ajedrez como herramienta pedagógica


El pasado 11 de Febrero, la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados decidió “instar al Gobierno a implantar el programa Ajedrez en la Escuela en el sistema educativo español”, de acuerdo con las recomendaciones del Parlamento Europeo. Partimos de la base de que el ajedrez es un juego-deporte muy atractivo para los niños y una herramienta potente para el profesor que ofrece múltiples posibilidades, tanto en Educación Primaria como en Secundaria.
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Partimos de la base de que el ajedrez es un juego-deporte muy atractivo para los niños y una herramienta potente para el profesor que ofrece múltiples posibilidades, tanto en Educación Primaria como en Secundaria.
Numerosos estudios a nivel mundial han constatado que el ajedrez es una disciplina sumamente beneficiosa para los estudiantes: desarrolla la atención, la memoria, la concentración, el análisis de problemas, enseña a pensar, toma de decisiones, desarrolla la inteligencia, la creatividad,…
En el año 2011, la Universidad de La Laguna de Tenerife realizó un estudio exhaustivo en el que demostró que el ajedrez no solo mejora las capacidades cognitivas, sino que influye en el desarrollo sociopersonal y moldea la capacidad de afrontamiento y resolución de problemas de los niños y adolescentes que lo practican. 
Como siempre, la piedra angular de todo este proceso es el profesor, sobre él gira el éxito de la implantación del ajedrez en la escuela, que radica en la creatividad, entusiasmo y la motivación que sea capaz de transmitir a sus alumnos. Para ello, debe tener una formación suficiente no solo para enseñar a jugar al ajedrez a sus alumnos, sino para saber hacer un uso pedagógico de esta herramienta y saber sacarle todo el partido.
Pero se plantea un reto importante ¿quién debe impartirla?, ¿dónde debe recibir esta formación el profesor? Muy fácil es responder a esta pregunta. Tenemos en nuestra región una red de Centros de Profesores y Recursos que cubren las necesidades de formación pedagógica de los docentes. Es éste el lugar más adecuado para recibir, al menos, una formación básica que en cursos sucesivos puede transformarse engGrupos de trabajo y/o seminarios donde los docentes profundicen más, analicen y estudien propuestas más concretas de uso educativo del ajedrez.
En cuanto a las personas idóneas para impartir la formación, deberíamos contar, por una parte, con expertos en la materia que enseñen las nociones necesarias de ajedrez, que capacite a los profesores para transmitir, a su vez, esa enseñanza a sus alumnos. Tampoco debemos olvidar el apartado fundamental de la utilización pedagógica del ajedrez y por eso hay que contar con profesores/as que puedan transmitir y mostrar las experiencias que llevan a cabo con sus alumnos y puedan enseñar a programar e introducir este juego en el aula basado en su buen hacer.
 FUENTE: LA GACETA EXTREMEÑA DE LA EDUCACIÓN