domingo, 20 de noviembre de 2016

DIA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS DEL NIÑO

El 20 de noviembre se celebra en todo el mundo el Día Universal de la Infancia y el XVII aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada en 1989.
Ratificada por 192 países, la Convención sobre los Derechos del Niño supuso un hito, pues desde su aprobación la infancia es considerada, no como objeto de protección, sino como sujeto de pleno derecho.
Un enfoque de desarrollo basado en los derechos de la infancia contribuye a que se produzcan las transformaciones sociales, económicas y jurídicas necesarias para hacer del mundo un lugar más justo y habitable.
Sin embargo, la Convención sobre los Derechos del Niño sigue siendo un documento insuficientemente conocido y los derechos que recoge aún distan mucho de convertirse en realidad en numerosos rincones del planeta. Días como el 20 de noviembre sirven para recordar que los derechos de la infancia están ratificados pero no garantizados.
Desgraciadamente se siguen violando diariamente los derechos de millones de niños y niñas en todos los países del mundo, y son muchos los retos que quedan hoy día y que se reflejan en estas cifras:
  • 1 de cada 4 niños y niñas vive en condiciones de extrema pobreza, en familias con ingresos menores a 1 euro diario.
  • 1 de cada 12 niños y niñas muere antes de cumplir los 5 años.
  •  Más de 120 millones de niñas y niños en edad escolar no asisten a la escuela, en su mayoría niñas.
  • Cada minuto, un/a niño/a muere por una enfermedad vinculada al SIDA. Actualmente hay 15 millones de niños y niñas que han perdido a sus progenitores a causa del SIDA.
  • 300.000 niños y niñas están sirviendo a gobiernos o fuerzas rebeldes como soldados.
  • Más de 1,8 millones de niños y, sobre todo, niñas están sometidos a la explotación sexual.

REVISTA Nº 5 COPOE

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MIEMBRO DE COPOE

JOSE ANTONIO MARINA en..

CARLOS PAJUELO en..

FORO NATIVOS DIGITALES EDUCAREX

CADA ACCIÓN ES IMPORTANTE

Se cuenta que había una vez un escritor que vivía en una tranquila playa, cerca de un pueblo de pescadores. Todas las mañanas andaba por la orilla del mar para inspirarse, y por las tardes, se quedaba en casa escribiendo.
Un día caminando por la playa, vio a un joven que se dedicaba a recoger estrellas de mar que había en la arena y, una por una, las iba devolviendo al mar.
-¿Por qué haces eso? Preguntó el escritor.
-¿No se da cuenta?, dijo el joven. La mar está baja y el sol brilla. Las estrellas se secaran y morirán si las dejo en la arena .
-Joven, hay miles de kilómetros de costa en este mundo, y centenares de miles de estrellas de mar repartidas por las playas. ¿Piensas a caso que vas a conseguir algo?. Tú solo retornas unas cuantas de estrellas al océano. Sea como sea, la mayoría morirán.
El joven cogió otra estrella de la arena y la lanzó de retorno al mar, miró al escritor y le dijo:
- Por lo menos, habrá valido la pena para esta estrella.
Aquella noche el escritor no consiguió dormir nada. A primera hora de la mañana se dirigió a la playa, se reunió con el joven y juntos continuaron devolviendo estrellas de mar al océano.


Jaume Soler y Mercè Conangla en su obra APLÍCATE UN CUENTO [relatos para una vida inteligente y equilibrada] (2007, Planeta y Amat editoriales)

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